jueves, 19 de diciembre de 2019

¿Qué es el verso?

Poesía Terapéutica.
Ejercicio 1.
¿Qué es el verso?

Una estrella fugaz del pensamiento
que te atraviesa el alma,
que te rapta el espíritu,
roba tu aliento
y te deja sin voz
tan de repente.

Un aroma profundo
que se infiltra en las fosas,
uñas, pelo,
que te cala los huesos,
para acabar formando un todo unido,
un ser de tinta, agua, papel, fuego...

Un vocablo acertado
que detiene tus pasos,
una música sorda
que nace en la lectura,
y te habla sin escrúpulos,
te desnuda
de tus ropajes viejos y pretextos.

La caída al abismo de uno mismo,
El aleteo libre de la mente
El salirse del ser
y serlo todo.


miércoles, 18 de diciembre de 2019

EQUIBRIO

Equilibrio

De lo oscuro
la luz es su esencia.
La desgana
del amor su contrafuerte.
El espacio
la ventana al vacío.
El tiempo,
una mentira
en la que la eternidad
se balancea.

Todo existe en el otro
y en su reflejo
proyecta la existencia su equilibrio:
Y así un segundo condensa miles de años,
en cada hogar habita un universo,
el amor se expande en la rutina
Y la vida de la muerte es su consuelo.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Ciudad



Una ciudad se habita,
 se pierde en ella misma,
viene y va dando vueltas
y a empujones aprende a abrirse paso.

Viste de gris, de uniforme, es excéntrica.

Tiene malos modales,
profiere insultos,
escupe tacos,
¡siempre grita!
Y se atraganta de excesos repentinos,
se degolla a si misma
con tarjetas de crédito.

Llora desnuda su soledad innata,
pasea su vacío en limusina,
se pavonea en los escaparates
mientras ahoga su risa
en las cloacas del miedo.

Es entonces que el cielo desde arriba
antes de que se duerma la repliega
en un abrazo cálido e infinito.
Y allí en el vertedero de las frustraciones
donde se acumulan los despojos humanos
los niños imaginan juegos nuevos.

lunes, 28 de octubre de 2019

Memoria de Pez


MEMORIA DE PEZ

Desde las profundidades del olvido
rezuma este olor a putrefacto
al que nos hemos acostumbrado todos.

Los ecos del silencio
golpean la consciencia de este inmenso desierto,
la memoria,
y naciones enteras se abastecen
de unas pocas migajas aún intactas.

Lluvia detrás de las ventanas,
niñas soldado preñadas de venganza,
y el cuerpo de un pequeño ahogado
en la costa de mi luna de miel.

La voz de los ancestros
esfumándose en el último incendio,
el bluetooth conectado
sintonizando el vacío del horror,
y una luz fluorescente que ilumina 
pantallas protectoras
y confecciona esta pecera fiel
que nos arropa a todos.

Todo se ha vuelto frío
y enormemente fácil,
sin preguntar,
sin esperar respuesta.

Y así veo el mundo
con mis ojos de vidrio,
Visto el cuerpo
con escamas de coltán,
y duermo por las noches
con memoria de pez.

lunes, 20 de mayo de 2019

Parches para el Dolor (1)

Parches para el Dolor


Si recuerdan el día.

Si recuerdan que cuándo...
¿Cuántos días llevamos?

Y digo yo...
Y digo
¡ellas sabrán cuando hay que cambiarlos!
... porque ya es hora,
¿qué día es hoy?
Pues eso,
que me los cambien quiero.

Si recuerdan la noche
¿aún es de noche?
¿Quién puso un parche al sol?
Que lo despierten.
¡Pues claro que me duele!
El día y la noche.

Si me recuerda el Sol.

Si me recuerda el día.

Te digo que las noches gotean con dolor,
que me las cambien.

Que me traigan los parches del recuerdo,

¿Aun es aquí?
¿Dónde se han ido entonces?
Que me los cambien todos,
los parches, el recuerdo, los goteos y a mí..

que me olvide el dolor.

Y me duerma la noche.

Y me despierte el Sol

domingo, 2 de diciembre de 2018

PASEO

PASEO

A veces
paseo por el cementerio
para mirar los retratos difuntos.

El niño que no fuiste
me reprocha desde un mármol florido
de pétalos de plástico
sobre un jarrón ‘todo a cien’
su desconsuelo,
y en brillante artificio me cuestiona
por qué vuelvo otra vez,
siempre a deshoras.

Observo una escalera
al pie de un mausoleo,
solitaria,
hierática,
como esta espera eterna.

Acercarme,
arrastrarla,
subirme hasta tu lápida para llegar a ti.

Mi deseo fue escueto,
solo el nombre y ninguna filigrana.
Hay que dejar morir sin aspavientos.


Abriría la losa
como se hace en los cuentos,
con la fuerza de la imaginación.

Quitarme este disfraz
de cuerpo y alma en pena,
ser un gusano fiel.

Permanecer contigo y engullirme tus gases.
Deslizarme entre el polvo
y tropezar de golpe
con los abrazos rotos,
acurrucarme en el manto de tu piel.
Darte caricias yermas,
beberme de tus labios
besos embalsamados,
susurrarte una nana de epitafios,
adormecerme en el silencio del dolor.
Llenarme en tu vacío,
y preñarme de ti
como al principio.

Que no fuera tu nombre
el que esculpe esta piedra
ni pasaran las horas tan despacio.

Observo el campanario
que no alberga ni cigüeñas ni nidos
y me saca de un letargo perfecto.

Ha empezado a llover.

Miro los charcos,
y me ahogo en ellos.