domingo, 11 de junio de 2023

Poema de amor. Día 17.

 


Reencarnación 

Yo sé que llegará un día

que mi cuerpo ya no te será grato,

que buscaras un rostro sin arrugas 

en la piel fresca del arroyo.


Cuando llegue ese día

te diré adiós con la sonrisa envuelta

en pétalos de amapolas y orquídeas silvestres,

volaré cual polen a otro cáliz 

danzaré rituales,

recitaré paisajes,

como un recién nacido baila libre

 en el templo de otro vientre materno. 


Ese día llegará,

no me da miedo,

son muchos años descifrando las huellas,

lameré la herida de los viejos

y te diré 'te quise' en otra vida.

sábado, 10 de junio de 2023

Poema de amor. Día 19

Una abuela se aleja frente a la entrada de la guardería,

el niño se ve solo.

Empieza un aguacero de lágrimas y gritos,

un terremoto en los ojos ancianos

que miran a otro lado evitando el retorno.


Y así aprendemos la primera lección de la vida:

Despegar el amor y seguir adelante.

miércoles, 7 de junio de 2023

Poema de amor. Día 21


Le han puesto un bypass a mi corazón de carne

Dice el doctor que así palpitará con fuerza.

Él no entiende que bombeaba con tus risas,

que en los latidos  dibujaba el pentagrama

para la partitura de nuestros bailes,

que hacía un musical cada mañana

lleno de girasoles y piruetas,

que grabábamos juntos tonterías 

que eran la base para una obra maestra

y así  era tan feliz...

en mi rutina.


Me han puesto un bypass ultra moderno

y ahora solo me sale

poesía enlatada.

lunes, 5 de junio de 2023

Día 23. Poema de Amor


Quiero quererte


Yo que debería

quererte por natura,

ahora que has nacido te rechazo.

No siento apego por tu debilidad.

Has dejado en mi alma un vacío tan grande,

un dolor en el cuerpo tan profundo

que siento una desidia e indiferencia

que a mí misma me asusta.


Confundida y exhausta

me pregunto 

si soy un monstruo o si me he vuelto loca,

dicen que las hormonas te trastornan.

Yo quiero amarte

y tan solo pensarlo me supera

con la ansiedad y el miedo

de quien sabe que no lo va a hacer bien.

Quiero crear un cordón de empatía

y en ti tan solo encuentro

una soga que asfixia.

¿Soy esa bestia que devora a sus hijos?


Desconsolada

lloro entre biberones,

dar pecho es un suplicio (me engañaron)

Me falta el sueño

y cuando abro los ojos

te encuentro siempre aquí,

tan poca cosa.


Quiero abrazarte,

darte consuelo cuando bramas de noche,

pero mi impulso es mirar a otro lado.

Quiero gozar de acunarte despacio

aprenderme las nanas de mi madre,

jugar a las muñecas con tu ropa

pasearme orgullosa por el parque,

pero mi ánimo se marchitó en el parto.


Ahora que ha acabado

el viaje de estos nueve meses

te miro y no me reconozco.


Soy el fantasma de un proyecto fallido.


Tú eres un ángel.


Sácame de la muerte.



viernes, 2 de junio de 2023

Poema de amor. Día 25.




En el laberinto de tu cuerpo

la única salida

es entrar en tu boca.

Poema de Amor. Día 26


Hoy estuve borrando fotos viejas.

Momentos, selfies, WhatsApps y las descargas que se acumulan como pesos muertos.

Deberían haber inventado

una app que recicle,

que cambie los lugares y los rostros

y abra un mundo nuevo

 de encuentros que podrían haber sido.


Abrazar a aquellos que partieron,

celebrar lo que nunca ocurrió,

ser la protagonista de los éxitos,

viajar en el tiempo y el espacio.


Apago el teléfono e imagino

que eres dos:

el que se fue

y el que invento conmigo.

jueves, 1 de junio de 2023

Poema erótico. Día 27.

 

Me he vuelto un caracol.

Me deslizo desde el pulgar del pie
hasta subir muy lento a la rodilla
y posar mi saliva y mis jugos
en tu ingle de hoja. 

Este cuerpo de blandas curvaturas
deja un trazo en tus dedos,
acompaña al ferviente balanceo
de quien quiere atraparlo en otro ritmo,
lleva su tiempo
mojarse despacio.

Recorro los sentidos,
el camino a la cima 
desde un prado rociado
de mil gotas de escarcha
hasta la cumbre de su pico más alto.

En la espiral de los gemidos
enrosco el infinito del placer absorbido,
y al alcanzar la liebre 
la meta entre mis nalgas nacaradas
dejo al caparazón
que gane la carrera,
que celebre tranquilo la victoria
y se deje llevar
ladera abajo.